Lucas Fidel Pertossi (27), el mayor de los ocho rugbiers condenados por el homicidio de Fernando Báez Sosa (18), ocurrido el 18 de enero de 2020 en Villa Gesell, solicitó su excarcelación. Pertossi fue uno de los tres acusados, junto con Ayrton Viollaz y Blas Cinalli, condenados a 15 años de prisión como «partícipe secundario». Cabe recordar que él fue quien utilizó la polémica expresión «caducó» al comunicar por WhatsApp a sus amigos la muerte de la víctima.

Detenido desde hace más de seis años en la alcaldía de Melchor Romero, Pertossi ya no cuenta con Hugo Tomei como abogado defensor. Decidió prescindir de sus servicios junto a otros tres condenados —Máximo Thomsen, Matías Benicelli y Ayrton Viollaz— debido a que consideraron perjudicial la estrategia legal conjunta y la falta de exposición mediática individualizada. En una reciente entrevista con el periodista Mauro Szeta en A24, Pertossi afirmó que “todos quieren contar la verdad de lo que pasó” y criticó el método de sus anteriores abogados, señalando que “siguen a un modelo de abogado que te cuenta, que te dice, ‘es por acá’”.
A fines de febrero, Ignacio Nolfi, defensor de Casación bonaerense, solicitó a la Corte Suprema de la Nación la nulidad de la sentencia y la realización de un nuevo juicio. En este contexto, el defensor oficial Rolando Brown presentó un pedido ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Dolores, que en febrero de 2023 condenó a cinco rugbiers a prisión perpetua y a tres a 15 años, para solicitar la excarcelación de Pertossi por “exceso del plazo razonable” en la prisión preventiva.
Este planteo se fundamenta en que, tras más de seis años y a pesar de que la condena fue confirmada en tres instancias judiciales, la sentencia aún no está firme. Por ello, se sostiene que se vulnera la garantía constitucional y convencional de ser juzgado en un plazo adecuado. La Justicia deberá resolver esta cuestión no solo respecto de Pertossi, sino también sobre los otros siete condenados: Máximo Thomsen (26), Ciro Pertossi (25), Matías Benicelli (26), Luciano Pertossi (24), Enzo Comelli (26), Ayrton Viollaz (26) y Blas Cinalli (24), determinando si quedan en libertad o no.
En su solicitud, Brown instó a que “se dé tratamiento al pedido de excarcelación por plazo irrazonable” y, en forma subsidiaria, que “se dé curso a la morigeración de la detención” de Pertossi. Para ello, adjuntó un informe socioambiental y fotografías elaboradas por la asistente social Diana Saralegui, que detallan el domicilio y las personas ofrecidas como garantes para sustentar la solicitud. Entre los garantes figuran los padres de Pertossi, residentes en Zárate, y “una importante red de apoyo socioafectivo y vecinos dispuestos a colaborar con el cuidado y contención”, incluyendo a dos hermanos del acusado.
Por su parte, la querella, representada por el estudio del abogado Fernando Burlando, presentó una oposición ante el mismo tribunal para rechazar el pedido de la defensa. Argumentan que “no se verifica en el caso ninguna vulneración al estándar de plazo razonable que habilite la liberación de los imputados”, y sostienen que la medida de coerción que cumplen “resulta plenamente legítima y proporcional”. Añaden que la condena ya fue ratificada por el Tribunal de Casación Penal y que ha atravesado la etapa extraordinaria ante la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires, quedando únicamente pendientes las quejas presentadas ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación mediante recurso federal denegado.
Burlando destacó que “el trámite del proceso ha sido constante, progresivo y acorde a la complejidad del caso, sin verificarse períodos de inactividad injustificada” y advirtió que “pretender ahora convertir esa dinámica procesal en fundamento de una supuesta irrazonabilidad implica incurrir en un argumento contradictorio y jurídicamente insostenible”. Además, remarcó que la defensa de Pertossi omite considerar que “el riesgo de fuga no solo subsiste, sino que se encuentra notablemente intensificado a partir del dictado de una sentencia condenatoria por un delito de extrema gravedad”.
En declaraciones recientes, Pertossi reiteró que “no hubo ningún plan” para matar a Báez Sosa, quien fue asesinado a golpes tras una pelea dentro del boliche Le Brique en Villa Gesell durante sus vacaciones con amigos. Señaló también que “ninguno tomó dimensión de lo que estaba pasando, ninguno tuvo intención” y agregó: “No pido impunidad, me equivoqué y estoy pagando el error que cometí”.
Informó que continúa alojado con los otros siete condenados en el mismo pabellón y que nunca tuvo incidentes con otros presos. “Me he cruzado con gente que ha hecho cosas peores y le han dado menos años. Fue una pelea que terminó en tragedia, fue un homicidio en riña”, concluyó.
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